domingo, 25 de noviembre de 2007

Eliminatorias: Ecuador 5 Perú 1 Sin un poquito de honor

“El gol del honor” es una frase que se usa comúnmente en el argot futbolístico cuando se esta perdiendo por goleada y se busca anotar aunque sea un gol de descuento para demostrar que al menos se tiene la fuerza anímica para aminorar la cuenta como símbolo de haber dejado todo en la cancha. Sin embargo Perú, a pesar de haber descontado casi al final del partido, no tuvo ni una pizca de honor, vergüenza o como quieran llamarlo.

Ni el más pesimista hincha peruano podía esperar un resultado así. Es cierto que una derrota en Quito está en el presupuesto de cualquier selección pero el problema es la forma en que se perdió el encuentro.

Desde el comienzo del partido se vio a un conjunto nacional que no sabía lo que hacía en la cancha, por eso no sorprendió la facilidad con la que los ecuatorianos pasaban la línea del mediocampo peruano y menos aún como remataban al arco e ingresaban al área “como Pedro por su casa”.

Es cierto que al equipo le faltaron 3 jugadores por suspensión (léase vargas, Solano y De la Haza) además de Guerrero y Rodríguez, por lesión (este último casi antes del partido por una gripe). Pero no se puede disculpar una actuación tan terrible, allí es donde se observa la mano del técnico y la actitud de los jugadores para lograr que las cosas mejoren.

No se pretende decir que solo con ganas se iba a ganar el partido pero al menos no hubiese sido tan mal

En lo relacionado a Del Solar, el DT propuso desde un comienzo utilizar jugadores del Cienciano porque al estar aclimatados a la altura podían rendir mejor en Quito. No obstante las cosas no resultaron para nada como lo planeo el ex entrenador de Sp. Cristal y la Univ. Católica ya que, Bazalar fue una puerta abierta en el mediocampo, Julio García no hizo nada y a Carlos Solís, quien reemplazó a Vilchez por lesión, le quedo gigante el partido.

“Chemo” no supo plantear el partido desde la designación de los 18 jugadores aptos para jugar el partido. Además de los “jugadores de altura” colocó a Mario Gómez e defensa y fue otro ejemplo de que no es lo mismo jugar en Sp. Boys que en la selección. Roberto Palacios anduvo desaparecido al igual que los delanteros Pizarro y Mostto, quienes estuvieron huérfanos en ataque.

En cuanto a la banca de suplentes solo se tenía a Solís y a Jayo como alternativas defensivas mientras que contaba con 4 delanteros (Chiroque, Fernández, Mendoza y Farfán).

El seleccionador peruano intentó salir a ganar el partido, pero en Ecuador salir a eso es casi como suicidarse. Todos eran concientes de la dificultad que significa jugar en la capital ecuatoriana, donde Perú jamás ganó y en el cual es muy meritorio sacar siquiera un empate, menos el entrenador Del Solar quien “vendió humo” al decir que Perú iba a sacar una victoria de Ecuador.

Puso a Bazalar como volante de marca acompañado por Lobatón, Palacios y J. García en una línea de 4 jugadores donde ninguno de ellos marcaba “ni a su abuelita en silla de ruedas”. Así a los norteños solo les bastaba con superar a uno de los mencionados para rebasar el mediocampo peruano.

La defensa también fue una “puerta abierta” para los delanteros rivales porque tras los descalabros del medio sector nacional la defensa quedaba muchas veces a contrapié o descompensada y, como se ha dicho anteriormente, el encuentro le quedó grande a jugadores como Solís y Gómez, obviamente ellos no tienen la culpa de ser convocados aunque es verdad que tampoco hay mucho que elegir en el medio local.

Adelante Pizarro y Mostto no estuvieron a la altura de las circunstancias. Es verdad que jamás les llegaron las pelotas para intentar disparar al arco defendido por Elizaga, pero tampoco mostraron lucha, garra o algo por el estilo y ni siquiera tuvieron el llamado “valor táctico”; que es el argumento que se usa para decir que Claudio jugó algunos buenos partidos a pesar de no anotar goles pues se toma en cuenta si colabora en la marca, en recuperar balones, en distribuir juego o habilitar a los compañeros. Pero en este juego ninguno de ellos mostró aunque sea un poquito de eso. Ambos fueron un par de sonámbulos que recorrían la cancha sin saber que hacer.

El portero Diego Penny. El portero del Bolognesi, a pesar de alguna buena intervención se contagió del resto y tampoco tuvo un gran partido siendo “cómplice” de algunos tantos ecuatorianos.

Para el segundo tiempo ni el técnico ni los jugadores cambiaron su libreto y no hicieron nada por evitar una derrota mayor. “Chemo” se demoró en realizar los cambios y los ingresos de Mendoza y Farfán no cambiaron mucho la historia.

Ecuador no fue tampoco un vendaval sino que ante un rival que le daba todas las facilidades habidas y por haber solo hizo lo justo y necesario para ganar el juego y por momentos parecía que los goles caían por su propio peso.

Buenas actuaciones del lateral derecho De Jesús, de Edison Méndez e Iván Kaviedes pero, como ya se ha dicho, Ecuador no ha hecho nada del otro mundo solamente aprovechó los horrores defensivos, la nulidad ofensiva y la apatía total del seleccionado peruano.

Perú jugó su peor partido no exclusivamente por el marcador que pudo ser mayor sino por la falta de ganas, de vergüenza deportiva para afrontar un partido de eliminatorias y sin eso no se llegará a ningún lado.

Tras esta humillante derrota Perú queda con 2 puntos en la penúltima posición de la tabla de posiciones solo por delante de Bolivia y por si fuera poco ya son 30 años desde la última vez que vencimos a Ecuador.

Ahora quedan 7 meses para la próxima fecha, ojala los dirigentes dejen trabajar para que mejoren las cosas y no se les ocurra botar al entrenador cuando los verdaderos culpables son ellos porque si trabajaran como se debe el fútbol peruano no estaría en el pozo en el que se encuentra.

Se dice que existe el “gol del honor” pero ni siquiera para eso alcanzó. Si las cosas siguen así… que Dios nos coja confesados.

martes, 20 de noviembre de 2007

Eliminatorias: Perú 1 Brasil 1. Garra, fuerza y corazón

Domingo 18 de noviembre de 2007 Perú se enfrentaba a Brasil por la tercera fecha de las eliminatorias sudamericanas. Todos sabían que el encuentro era muy complicado y la mayoría firmaba el empate sin reparos ni vergüenza, porque con el nivel de los jugadores rivales y los pésimos partidos que nuestro equipo había realizado ante Paraguay y Chile muy poca gente daba crédito a que la selección sacara al menos un punto, y si eso pasaba todos nos íbamos contentos.

Y sacamos el punto, pero no solo fue una cuestión de suerte sino que en este encuentro los seleccionados mostraron una actitud completamente diferente a los partidos anteriores. Mientras el mes pasado se veía un conjunto desorganizado, inconexo, sin ideas, que no sabía que hacer en la cancha y lo que era peor sin garra ni ganas de jugar salvo excepciones, como Solano y Acasiete. En cambio, en esta oportunidad todos jugaron como si fuera el partido que nos diera la clasificación al Mundial: corrieron, metieron, sudaron, dieron todo de sí para sacar un buen resultado.

Desde el arco Penny, a pesar de ser su primer partido oficial, dio seguridad sacando pelotas importantes yendo a todas como si fuera la última del juego. La defensa jugó como muy pocas veces: Acasiete fue uno de los mejores de la cancha, mantuvo fuera de circulación a Wagner Love y luego a Luis Fabiano dejando a Brasil casi si su referente de área demostrando porque es el capitán del Almería de España. Vargas anotó el gol del empate como premio a su esfuerzo y es una garantía en su posición. Rodríguez aún puede dar más pero cumplió.

Mención aparte para Guillermo Salas. El lateral aliancista jugó como nunca, marcó como jamás lo hace en el medio local, metió ganas y temperamento dejando sin opciones de juego a Robinho, Ronaldinho y compañía cuando iban por su sector mostrándose muy sólido en su posición con un aplomo poco acostumbrado en él. Su juego en el torneo local casi nunca convence, pero si actúa como hoy es, aunque cueste admitirlo, el indiscutible dueño de la banda derecha del conjunto patrio.

El mediocampo era un punto crítico antes del partido, porque ese sector fue el más vulnerable en las fechas anteriores y por si fuera poco Rainer Torres, titular indiscutible para Chemo Del Solar, y Marko Ciurlizza se lesionaron perdiéndose ambos partidos.

La situación era difícil, ante lo cual el DT convocó a Carlos Lobatón y Miguel Cevasco siendo el primero de estos quien fue considerado como titular junto a Juan Jayo. El volante celeste hizo un partido muy bueno, mejor de lo que se esperaba, porque a pesar de no ser esta su posición natural marcó y distribuyó bien el balón dándole fútbol a ese mediocampo.

Jayo Jugó un partido normal porque recuperó balones pero sigue fallando en la entrega, lo que siempre ha sido su mayor falencia. Solano, además de ser el jugador con mejor técnica del equipo es de los que demuestra más ganas y fuerza para conseguir el objetivo.

En el sector ofensivo Pizarro y Farfán siguen en deuda, en esa función, porque no encuentran su juego y a pesar de la voluntad no logran cuajar un partido donde se diga que son los mismos que actúan en Europa. En el caso de Guerrero, sufrió de un ahogo que no le permitía correr por lo cual fue cambiado y solo así se entiende su desgano e impresión a la hora de buscar y pasar balones.

Para el segundo tiempo el técnico Del Solar acertó en los cambios no solo de jugadores sino al incentivar al equipo para que saliera a buscar el empate. Muy buena actuación de Palacios, De la Haza y hasta de Mendoza porque el equipo no se resintió tras los cambios y por el contrario colaboraron en busca del empate.

Lo cierto es que Perú no jugó solo, al frente tuvo a una selección donde están muchos de los mejores jugadores del mundo y que hizo lo que se esperaba tras analizar sus actuaciones anteriores en nuestro país: jugar tranquilamente, se diría que hasta aburrido, esperando que el gol caiga por su propio peso, es decir, por una individualidad y así fue como llegó el gol tras una falla defensiva y un derechazo espléndido de Kaká, quien estuvo a punto de anotar el segundo tras un disparo de zurda que atajo el portero peruano.

Brasil no se esforzó más de lo debido porque en su mente estaba que su partido no era este, sino el del miércoles contra Uruguay en Sao Paulo. El conjunto de Dunga se dedicó a administrar el balón aunque también buscaron ganar, cuando se les presentaban las oportunidades, y casi lo consiguen al final tras el cabezazo de Juan que chocó en el vértice del travesaño y el poste izquierdo de Penny. En otras palabras aunque quiso ganar Brasil se fue tranquilo con el empate.

En síntesis, buen partido de la selección que mostró las ganas, fuerza y fútbol que no tuvo en las fechas anteriores por eso se consiguió un punto valioso ante un rival que aunque no se exigió a fondo es de los mejores del mundo.

Si se sigue jugando de esa manera se podría creer que podemos sacar un buen resultado contra Ecuador el miércoles pero no hay que ilusionarse sobre manera porque ya hemos cometido ese error en el pasado y se ha terminado mal, porque ni hace un mes éramos los peores ni ahora somos los mejores.

Hay que ir paso a paso con tranquilidad, jugar como hoy y si se puede sacar un buen resultado aprovechando que Ecuador viene desmoralizado porque no tiene puntos, viene de ser goleado y se ha quedado sin entrenador, tras la renuncia de Luis Fernando Suárez. Sin embargo, esto también puede significar un nuevo envión anímico para los norteños pues con nuevo seleccionador y heridos tras las goleadas pueden sacar fuerzas de flaqueza e intentar recuperarse ante nuestra selección.

Hay que ser concientes que el partido es difícil y hay que afrontarlo con inteligencia porque los partidos no se ganan antes de jugarlos.

¡Arriba Perú!