Domingo 18 de noviembre de 2007 Perú se enfrentaba a Brasil por la tercera fecha de las eliminatorias sudamericanas. Todos sabían que el encuentro era muy complicado y la mayoría firmaba el empate sin reparos ni vergüenza, porque con el nivel de los jugadores rivales y los pésimos partidos que nuestro equipo había realizado ante Paraguay y Chile muy poca gente daba crédito a que la selección sacara al menos un punto, y si eso pasaba todos nos íbamos contentos.Y sacamos el punto, pero no solo fue una cuestión de suerte sino que en este encuentro los seleccionados mostraron una actitud completamente diferente a los partidos anteriores. Mientras el mes pasado se veía un conjunto desorganizado, inconexo, sin ideas, que no sabía que hacer en la cancha y lo que era peor sin garra ni ganas de jugar salvo excepciones, como Solano y Acasiete. En cambio, en esta oportunidad todos jugaron como si fuera el partido que nos diera la clasificación al Mundial: corrieron, metieron, sudaron, dieron todo de sí para sacar un buen resultado.
Desde el arco Penny, a pesar de ser su primer partido oficial, dio seguridad sacando pelotas importantes yendo a todas como si fuera la última del juego. La defensa jugó como muy pocas veces: Acasiete fue uno de los mejores de la cancha, mantuvo fuera de circulación a Wagner Love y luego a Luis Fabiano dejando a Brasil casi si su referente de área demostrando porque es el capitán del Almería de España. Vargas anotó el gol del empate como premio a su esfuerzo y es una garantía en su posición. Rodríguez aún puede dar más pero cumplió.
Mención aparte para Guillermo Salas. El lateral aliancista jugó como nunca, marcó como jamás lo hace en el medio local, metió ganas y temperamento dejando sin opciones de juego a Robinho, Ronaldinho y compañía cuando iban por su sector mostrándose muy sólido en su posición con un aplomo poco acostumbrado en él. Su juego en el torneo local casi nunca convence, pero si actúa como hoy es, aunque cueste admitirlo, el indiscutible dueño de la banda derecha del conjunto patrio.
El mediocampo era un punto crítico antes del partido, porque ese sector fue el más vulnerable en las fechas anteriores y por si fuera poco Rainer Torres, titular indiscutible para Chemo Del Solar, y Marko Ciurlizza se lesionaron perdiéndose ambos partidos.
La situación era difícil, ante lo cual el DT convocó a Carlos Lobatón y Miguel Cevasco siendo el primero de estos quien fue considerado como titular junto a Juan Jayo. El volante celeste hizo un partido muy bueno, mejor de lo que se esperaba, porque a pesar de no ser esta su posición natural marcó y distribuyó bien el balón dándole fútbol a ese mediocampo.
Jayo Jugó un partido normal porque recuperó balones pero sigue fallando en la entrega, lo que siempre ha sido su mayor falencia. Solano, además de ser el jugador con mejor técnica del equipo es de los que demuestra más ganas y fuerza para conseguir el objetivo.
En el sector ofensivo Pizarro y Farfán siguen en deuda, en esa función, porque no encuentran su juego y a pesar de la voluntad no logran cuajar un partido donde se diga que son los mismos que actúan en Europa. En el caso de Guerrero, sufrió de un ahogo que no le permitía correr por lo cual fue cambiado y solo así se entiende su desgano e impresión a la hora de buscar y pasar balones.
Para el segundo tiempo el técnico Del Solar acertó en los cambios no solo de jugadores sino al incentivar al equipo para que saliera a buscar el empate. Muy buena actuación de Palacios, De la Haza y hasta de Mendoza porque el equipo no se resintió tras los cambios y por el contrario colaboraron en busca del empate.
Lo cierto es que Perú no jugó solo, al frente tuvo a una selección donde están muchos de los mejores jugadores del mundo y que hizo lo que se esperaba tras analizar sus actuaciones anteriores en nuestro país: jugar tranquilamente, se diría que hasta aburrido, esperando que el gol caiga por su propio peso, es decir, por una individualidad y así fue como llegó el gol tras una falla defensiva y un derechazo espléndido de Kaká, quien estuvo a punto de anotar el segundo tras un disparo de zurda que atajo el portero peruano.
Brasil no se esforzó más de lo debido porque en su mente estaba que su partido no era este, sino el del miércoles contra Uruguay en Sao Paulo. El conjunto de Dunga se dedicó a administrar el balón aunque también buscaron ganar, cuando se les presentaban las oportunidades, y casi lo consiguen al final tras el cabezazo de Juan que chocó en el vértice del travesaño y el poste izquierdo de Penny. En otras palabras aunque quiso ganar Brasil se fue tranquilo con el empate.
En síntesis, buen partido de la selección que mostró las ganas, fuerza y fútbol que no tuvo en las fechas anteriores por eso se consiguió un punto valioso ante un rival que aunque no se exigió a fondo es de los mejores del mundo.
Si se sigue jugando de esa manera se podría creer que podemos sacar un buen resultado contra Ecuador el miércoles pero no hay que ilusionarse sobre manera porque ya hemos cometido ese error en el pasado y se ha terminado mal, porque ni hace un mes éramos los peores ni ahora somos los mejores.
Hay que ir paso a paso con tranquilidad, jugar como hoy y si se puede sacar un buen resultado aprovechando que Ecuador viene desmoralizado porque no tiene puntos, viene de ser goleado y se ha quedado sin entrenador, tras la renuncia de Luis Fernando Suárez. Sin embargo, esto también puede significar un nuevo envión anímico para los norteños pues con nuevo seleccionador y heridos tras las goleadas pueden sacar fuerzas de flaqueza e intentar recuperarse ante nuestra selección.
Hay que ser concientes que el partido es difícil y hay que afrontarlo con inteligencia porque los partidos no se ganan antes de jugarlos.
¡Arriba Perú!

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