“El gol del honor” es una frase que se usa comúnmente en el argot futbolístico cuando se esta perdiendo por goleada y se busca anotar aunque sea un gol de descuento para demostrar que al menos se tiene la fuerza anímica para aminorar la cuenta como símbolo de haber dejado todo en la cancha. Sin embargo Perú, a pesar de haber descontado casi al final del partido, no tuvo ni una pizca de honor, vergüenza o como quieran llamarlo.Ni el más pesimista hincha peruano podía esperar un resultado así. Es cierto que una derrota en Quito está en el presupuesto de cualquier selección pero el problema es la forma en que se perdió el encuentro.
Desde el comienzo del partido se vio a un conjunto nacional que no sabía lo que hacía en la cancha, por eso no sorprendió la facilidad con la que los ecuatorianos pasaban la línea del mediocampo peruano y menos aún como remataban al arco e ingresaban al área “como Pedro por su casa”.
Es cierto que al equipo le faltaron 3 jugadores por suspensión (léase vargas, Solano y De la Haza) además de Guerrero y Rodríguez, por lesión (este último casi antes del partido por una gripe). Pero no se puede disculpar una actuación tan terrible, allí es donde se observa la mano del técnico y la actitud de los jugadores para lograr que las cosas mejoren.
No se pretende decir que solo con ganas se iba a ganar el partido pero al menos no hubiese sido tan mal
En lo relacionado a Del Solar, el DT propuso desde un comienzo utilizar jugadores del Cienciano porque al estar aclimatados a la altura podían rendir mejor en Quito. No obstante las cosas no resultaron para nada como lo planeo el ex entrenador de Sp. Cristal y la Univ. Católica ya que, Bazalar fue una puerta abierta en el mediocampo, Julio García no hizo nada y a Carlos Solís, quien reemplazó a Vilchez por lesión, le quedo gigante el partido.
“Chemo” no supo plantear el partido desde la designación de los 18 jugadores aptos para jugar el partido. Además de los “jugadores de altura” colocó a Mario Gómez e defensa y fue otro ejemplo de que no es lo mismo jugar en Sp. Boys que en la selección. Roberto Palacios anduvo desaparecido al igual que los delanteros Pizarro y Mostto, quienes estuvieron huérfanos en ataque.
En cuanto a la banca de suplentes solo se tenía a Solís y a Jayo como alternativas defensivas mientras que contaba con 4 delanteros (Chiroque, Fernández, Mendoza y Farfán).
El seleccionador peruano intentó salir a ganar el partido, pero en Ecuador salir a eso es casi como suicidarse. Todos eran concientes de la dificultad que significa jugar en la capital ecuatoriana, donde Perú jamás ganó y en el cual es muy meritorio sacar siquiera un empate, menos el entrenador Del Solar quien “vendió humo” al decir que Perú iba a sacar una victoria de Ecuador.
Puso a Bazalar como volante de marca acompañado por Lobatón, Palacios y J. García en una línea de 4 jugadores donde ninguno de ellos marcaba “ni a su abuelita en silla de ruedas”. Así a los norteños solo les bastaba con superar a uno de los mencionados para rebasar el mediocampo peruano.
La defensa también fue una “puerta abierta” para los delanteros rivales porque tras los descalabros del medio sector nacional la defensa quedaba muchas veces a contrapié o descompensada y, como se ha dicho anteriormente, el encuentro le quedó grande a jugadores como Solís y Gómez, obviamente ellos no tienen la culpa de ser convocados aunque es verdad que tampoco hay mucho que elegir en el medio local.
Adelante Pizarro y Mostto no estuvieron a la altura de las circunstancias. Es verdad que jamás les llegaron las pelotas para intentar disparar al arco defendido por Elizaga, pero tampoco mostraron lucha, garra o algo por el estilo y ni siquiera tuvieron el llamado “valor táctico”; que es el argumento que se usa para decir que Claudio jugó algunos buenos partidos a pesar de no anotar goles pues se toma en cuenta si colabora en la marca, en recuperar balones, en distribuir juego o habilitar a los compañeros. Pero en este juego ninguno de ellos mostró aunque sea un poquito de eso. Ambos fueron un par de sonámbulos que recorrían la cancha sin saber que hacer.
El portero Diego Penny. El portero del Bolognesi, a pesar de alguna buena intervención se contagió del resto y tampoco tuvo un gran partido siendo “cómplice” de algunos tantos ecuatorianos.
Para el segundo tiempo ni el técnico ni los jugadores cambiaron su libreto y no hicieron nada por evitar una derrota mayor. “Chemo” se demoró en realizar los cambios y los ingresos de Mendoza y Farfán no cambiaron mucho la historia.
Ecuador no fue tampoco un vendaval sino que ante un rival que le daba todas las facilidades habidas y por haber solo hizo lo justo y necesario para ganar el juego y por momentos parecía que los goles caían por su propio peso.
Buenas actuaciones del lateral derecho De Jesús, de Edison Méndez e Iván Kaviedes pero, como ya se ha dicho, Ecuador no ha hecho nada del otro mundo solamente aprovechó los horrores defensivos, la nulidad ofensiva y la apatía total del seleccionado peruano.
Perú jugó su peor partido no exclusivamente por el marcador que pudo ser mayor sino por la falta de ganas, de vergüenza deportiva para afrontar un partido de eliminatorias y sin eso no se llegará a ningún lado.
Tras esta humillante derrota Perú queda con 2 puntos en la penúltima posición de la tabla de posiciones solo por delante de Bolivia y por si fuera poco ya son 30 años desde la última vez que vencimos a Ecuador.
Ahora quedan 7 meses para la próxima fecha, ojala los dirigentes dejen trabajar para que mejoren las cosas y no se les ocurra botar al entrenador cuando los verdaderos culpables son ellos porque si trabajaran como se debe el fútbol peruano no estaría en el pozo en el que se encuentra.
Se dice que existe el “gol del honor” pero ni siquiera para eso alcanzó. Si las cosas siguen así… que Dios nos coja confesados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario