El que diga que el clásico del día miércoles no fue bueno no sabe de fútbol. Es cierto que no fue un partido brillante con grandes jugadas como cuentan que fueron los clásicos de antaño, sin embargo a falta de calidad futbolística bien la reemplaza la emoción y la pasión. Y esa es la descripción exacta de este partido.El Universitario vs. Alianza Lima venía con una carga emocional fuerte desde mucho antes de que se iniciara el partido, para eso basta recordar el caso Johnnier Montaño y luego, ya en lo referente al encuentro, con los dirigentes blanquiazules hicieron hasta lo imposible para que el partido no se jugara en su verdadera fecha poniendo mil trabas para que se enfrentaran en el Monumental (no aceptaron que solo hubieran hinchas de la “U”) ni tampoco quisieron jugar en Tacna (les resultaba lejos) ni mucho menos en Trujillo (ahí si quisieron Tacna) todo para fastidiar al rival, cobrarse por el lío contra Montaño y para poderse ir a jugar un amistoso a Bolivia.
Se programó, se reprogramó y se volvió a reprogramar para que al final sea el 30 de abril la fecha escogida para la realización del partido más importante del fútbol peruano.
Hace mucho que no se vivía un ambiente tan bonito para un encuentro entre los compadres. Se respiraba ambiente de clásico, en todos lados se hablaba del partido “que la “U” va para campeón” o “Alianza se va a recuperar” eran los comentarios de la gente. Más allá de la posición en la tabla y la realidad de juego (Universitario 2º, donde se sabe que va a proponer en la cancha y Alianza 9º, sin encontrar un 11 regular y sin rendimiento en cancha) todos soñaban con un triunfo de su equipo sobre el rival de toda la vida para subir en las posiciones y tener un motivo para fastidiar a los compadres hasta el próximo partido entre ellos.
Tribunas llenas de personas apasionadas por el equipo de sus amores, gritando, hinchando de comienzo a fin daba el marco perfecto para este choque.
El partido fue disputado desde el primer minuto y eso impidió que se vean claras ocasiones de gol sobretodo en el primer tiempo donde la figura fue el portero crema, Raúl Fernández, pues sacó 2 pelotas de gol a los laterales blanquiazules Jhoel Herrera y Martín Tenemás.
El gol fue una “avivada” de Donny Neyra que remato directamente al arco por entre la abarrera de Alianza engañando a todos, que esperaban un centro, colocando el 1-0.
Para el segundo tiempo el partido siguió lleno de ganas porque Alianza empezó a buscar el empate y la “U” buscaba el contragolpe para anotar el segundo.
Para el segundo tiempo el partido siguió lleno de ganas porque Alianza empezó a buscar el empate y la “U” buscaba el contragolpe para anotar el segundo.
Los últimos minutos fueron los mejores del partido porque es allí donde el partido se abre y se vuelve de ida vuelta, primero el “Malingas” Jiménez casi anota el segundo pero se lo anulan, tras una gran definición por encima de Bologna, por una supuesta mano del delantero cuando en realidad fue del defensa Herrera y luego, cuando falló en un mano a mano con el argentino.
Después el conjunto íntimo logró el empate con un penal de Jorge Araujo a Jairzinho Baylón (estrictamente es penal, pero son de los que casi nunca se cobran) y es el portero Enrique Bologna el que anota el empate a poco del final y todo parecía sentenciado para el empate.
Pero no contaban con la garra crema, la cual ya se había visto en ese final impresionante en la primera fecha del torneo contra la San Martín (1-1 en la última jugada del partido).
Después el conjunto íntimo logró el empate con un penal de Jorge Araujo a Jairzinho Baylón (estrictamente es penal, pero son de los que casi nunca se cobran) y es el portero Enrique Bologna el que anota el empate a poco del final y todo parecía sentenciado para el empate.
Pero no contaban con la garra crema, la cual ya se había visto en ese final impresionante en la primera fecha del torneo contra la San Martín (1-1 en la última jugada del partido).
Tras el empate el conjunto de La Victoria se fue en busca del gol del triunfo que le permita repuntar y salir de la crisis en la que se encuentra, pero bastó una jugada: pase de Neyra, cayéndose con la marca de Ciurlizza, a Rabanal y este con un buen centro a rastrón (milagro) y definición de Roberto Jiménez que hizo estallar a toda la trinchera norte y la barra de oriente, así como a todo el pueblo merengue que estalló en júbilo tras el triunfazo emocionante que lo coloca en la punta del campeonato con 26 puntos, dos por encima de Sporting Cristal, y con un fixture favorable con solo 2 salidas a provincias, aunque falta mucho, la “U” se perfila como serio candidato al título del Apertura.

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